Gee♥ // Bren♥ // Max♥ // Add♥

Gee♥  //  Bren♥  //  Max♥  //  Add♥
mis 4 amores = hermosos preciosos perfectos heavys talentosos y sexys ♥

miércoles, 21 de julio de 2010

Your Bloody Side (parte 3)

subtitulo: La Vampireza


- Muy enserio, ahora mismo vas a beber… o de seguro serás capas de matar a tu madre para vaciarla… con esos colmillos eres peligrosa, aunque no te guste tendrás que aceptarlo, desde ahora que te revelaste… eres una ascecina.
- QUÉ?! NO, NO MATARÉ A NADIE MAXIMO – chillé tajante, me negaba a quitar una vida, sea cual fuere.
- No te preocupes, yo lo haré por ti… - amagó a levantarse, pero en seguida me colgué de su brazo y lo tiré al suelo
- Camila… por favor, eres una media sangre, ahora lo sabemos… la sangre de ahora en adelante será parte de tu dieta te guste o no, además no será tan trágico; puedes beber conmigo… por lo general solo me alimento una vez al mes… espero que no necesites mucho… a mi tampoco me gusta matar de más…
- Pero, pero… max, no quiero ser culpable de la muerte de los demás… - lloriquié, matar por eso me parecía repulsivo del todo.

Max suspiró un tanto molesto y me acogió en sus brazos. Sus dedos recorrieron las líneas de mi rostro con paciencia, parecía querer hacerme entender lo extremadamente necesario que era para mi llevar una dieta complementada con fluidos sanguíneos de otros seres humanos.

- Por qué siempre me llevas la contraria eh? – preguntó mirándome con parsimonia mientras sus dedos trazaban dibujos en mis mejillas – en verdad, yo quiero lo mejor para ti…porque me haces las cosas tan difíciles?
- Pero max… - gimotié
- Shh… - me calló poniendo los dedos sobre mis labios – solo intenta ser buena conmigo por una vez si? Ahora voy a buscar una cosa y mientras tanto vas a ser una nena obediente y te vas a quedar quieta…

Me alzo en vilo y me recostó en mi cama con una lentitd extraordinaria, yo no sabía que hacer. Él estaba tan inmutable que apenas notaba mi rostro protestón. Se sentó a mi lado y apolló su mano en mi vientre. Lo miró por unos segundos y se inclinó, besó mi frente y luego se levantó y salió de la habitación susurrando: “no te muevas… no te muevas

Lo miré irse y a los 5 minutos consideré que era tiempo suficiente para moverme. Aún tenía la ropa que usaría para ir al liceo, por lo que me cambié y me puse algo que pudiera mancharse, aunque no quisiera sabía que Máximo me obligaría a beber , no le importaría hacerlo a la fuerza. Estaba demasiado enojad cuando se fue, podía sentirlo. La parsimonia de sus movimientos solo eran una mascara para ocultar el enojo que sentía.

Me puse un pantalón deportivo gris y una polera negra, pensé que cuanto más oscura menos se notaría. Fui hasta el baño seguido de eso y me peiné un poco, estaba nerviosa, no quería hacerlo… pero por otro lado… para cuando max me obligara a tomarme eso la persona ya estaría muerta no? No habría nada que hacer al respecto más que hacer tripas corazón y tomármelo todo… aún así la idea me daba repulsión.

Suspiré y me miré al espejo una vez más, los colmillos aún seguían ahí, relucientes y feroces. Me gustaba como quedaban con mis labios, pero en verdad quería que desaparecieran, me incomodaban para hablar, pinchaban mis labios y dolía, me forzaban a mantener la boca entreabierta y a tragar saliva progresivamente.

- Ugh… - gemí notando que el canino derecho había hecho un pequeño corte en mi labio inferior.

Por inercia lamí la herida, sabía rico, muuuyy rico. Relamí una y otra vez hasta que me di cuenta que la piel había sanado.. se notaba que esa característica de los vampiros también se me había pegado. Volví a mi cuarto y me recosté en la cama, por la buena preservación del encantador humor de Max, me quedé quieta, deslizando su parsimonia por todo mi cuerpo. Me costaba, era muy aburrido y además el tardaba, hacía ya una hora que se había ido… y no regresaba, me preguntaba a cuantos estaría exprimiendo para saciar mi sed, deseaba que fuera uno solo, deseaba que no fuera ninguno, pero debido a como estaban las cosas, tenía que atenerme un índice que tuviera como más bajo el 1.

Giré en la cama y miré el techo, era blanco. Que estúpido pensamiento, de eso me doy cuanta ahora, pero en ese momento no tenía la cabeza para otra cosa. Mi mente giraba sobre Max y lo que estaría haciendo mientras yo me cuestionaba todas estas cosas. También sobre la necesidad de nutrirme que tenía, odiaba esa asquerosa sed.

Gemí, mi lengua estaba tan seca que raspaba y dolía. Pero no confiaba del todo, metí un dedo en mi boca y toqué mi lengua, estaba mojada como siempre… nada fuera de lo común. Gemí una vez más y giré en la cama para hacerme un ovillo, temblaba, pero no de frío, mis músculos parecían querer moverse por si solos, mi cuerpo quería precipitarse a la calle y saltar sobre el primer desgraciado que pasara… no entendía… porque no me había sucedido antes algo así? Porqué en ese momento? Por lo menos agradecía la suerte que tenía de Max hubiera estado cerca en ese momento… me preguntaba si él tenía algo que ver… pero me lo había negado. Aún así tenía mis dudas.

Por qué siempre me llevas la contraria eh? en verdad, yo quiero lo mejor para ti…porque me haces las cosas tan difíciles? Shh… solo intenta ser buena conmigo por una vez si? Ahora voy a buscar una cosa y mientras tanto vas a ser una nena obediente y te vas a quedar quieta… Por qué siempre me llevas la contraria eh? en verdad, yo quiero lo mejor para ti…porque me haces las cosas tan difíciles? Shh… solo intenta ser buena conmigo por una vez si? Ahora voy a buscar una cosa y mientras tanto vas a ser una nena obediente y te vas a quedar quieta… Por qué siempre me llevas la contraria eh? en verdad, yo quiero lo mejor para ti…porque me haces las cosas tan difíciles? Shh… solo intenta ser buena conmigo por una vez si? Ahora voy a buscar una cosa y mientras tanto vas a ser una nena obediente y te vas a quedar quieta… Repetí sus palabras miles de veces en mi mente y siempre la acompañaba de su imagen tan hermosa y llena de pasciencia.

20 minutos más…

Mi lengua… la sentía resquebrajarse.
Mi piel… estaba cubierta de arañones que me hacía sin querer intentando mantener mi cuerpo quieto.
Mis ojos… goteaban lagrimas

Calibré la forma en que saltaría sobre su cuerpo en busca de consuelo cuando llegara… pero no, a mi favor puedo decir que él me ganó: entró en la habitación con un vidon de 4 litros lleno de un liquido rojo que olía a gloria. Me ovillé más, resistiéndome a esa cosa liquida que olía tan bien.

Máximo me observó, analizando mi situación y luego dejó el vidón en el suelo y se acercó con paso lento a mi cama. Lo observé acercarse por el rabillo del ojo, miraba mi figura con una cuota de inseguridad. Inclinó su torso y besó mi rostro.

- Adoro cuando me haces caso… - susurró en mi oido y luego se enderezó – no pude encontrar nada mejor en tan poco tiempo… espero que te alcance.

Tomó el vidón y me lo alcanzó hasta la cama, lo destapó y le puso un mega popote, era super largo y enorme. Me miró con una sonrisa.

- Es mucho más rico con pajita… - aseguró invitándome a tomar.
- No quiero… balbucee apretando los ojos y quedándome quieta. El contenido rojizo ya había esparcido su olor por toda la habitación. Gemí.
- Vamos… hazlo por las buenas si? – me animó él apollando su mano en mi pierna – no quiero obligarte…

Lo miré a los ojos, no mentía. Hice un pequeño gran esfuerzo y me senté, miré la pajita con el ceño fruncido y luego a Max con la esperanza de que no se pusiera firme y tomara todo por mi.

- No kmi… hazlo, además ya esta muerto no? No puedes regresarlo a la vida ya…

Suspiré pues sabía que tenía razón. Acerqué mi boca al popote y cerré los ojos. Chupé, pero mientras lo hacía no respiré con la esperanza de no sentir el sabor… el liquido se coló por mi garganta como un sunami. Sentí el olor, el sabor, la textura… todo. Solté el popote y me alejé.

Miré a max, sonreía.

- Bienvenida al club – comentó inclinándose y atrayendo mi rostro hasta el maldito popote otra vez – más…
- Ughh…

Balbucee y me dispuse a tomar otra vez, me gustaba… q va! Me encantaba! Lo adoraba! Pero no soportaba la idea de que alguien estuviera muerto solo por darme ese placer…

Qué?! , pensé al notar que sin darme cuenta había estado tragando sangre humana mientras pensaba lo anterior… yo no había metido la boca allí o si? Intenté parar, pero mi propio cuerpo no me lo permitía, estaba comenzando a tener miedo. Mi cuerpo parecía no priorizar bien mis necesidades, por momentos dejaba de respirar para poder tragar más, lo que me daba ganas de vomitar, pero aún así seguía tragando.

Max me miraba, creía que le parecía normal mi comportamiento. No podía hablar, no podía controlar mis colmillos que se aferraban con fiereza al platico de la pajita. Miré hacia todos lados sin mover la cabeza y fijé mi vista en max, lo miré, gritando por dentro que me ayudara, que me liberara de ese plastico infernal. Esbozó una pequeña sonrisa complacido por mi estado famélico y comenzó a explicarme lo que de cierta forma ocurría…

- Camila sabes que el cuerpo humano tiene prioridades no? Primero respirar, luego el agua, luego la comida y por ultimo el sueño… bueno, los vampiros también tenemos un orden de prioridades: 1) la alimentación 2) la preservación 3) la reproducción. Eso es lo que dictan los cuerpos de los vampiros… tu vas por el 1, todos empezamos por ese, porque la primera vez que nos alimentamos de esta forma las ultimas dos necesidades quedan de lado, incluso la preservación. Muchos de nosotros han muerto a causa de eso, beben y mientras lo hacen no piensan, entonces es ahí donde aparecen los cazadores y… bueno, tu sabes…

Lo escuchaba con atención mientras intentaba despegarme del popote.

- No intentes parar, no lo lograrás, por lo menos no al principio… luego es más facil. En realidad debes hacerlo… porque, hay algunos que han reventado por eso… - se quedó pensando, como recordando algo – creo que el tipo que reventó había llegado a comerse 25 de una sola vez… eso son… 25 x 4… 115… no?

Lo miré reprobatoriamente y moví los ojos hacia los lados, negando.

- Eh? Como que no? Para para… 25+25= 50 y 50x2=100! Viste?! Da cientoquin… - lo razonó – si, viste tenía razón yo, da 100…

Puse los ojos en blanco, era un inmaduro… me miró ofendido.

- Bueno... algunos no somos genios sabias?! Además, la matemática no es mi materia! No es mi culpa…

Hice caso omiso a sus palabras mientras intentaba cerrar la garganta. No funcionaba. El vidón tenía menos de la mitad de su contenido, eso me ponía los pelos de punta.

- Como sea, el tipo se tragó 100 litros de sangre de una sola vez, y está claro que su estomago no aguanto tanto… así que literalmente, explotó por dentro… recuerdo ese día… parecía una manguera con agua roja… - su recuerdo me pareció totalmente repulsivo… me daba cuenta que para él hablar de eso era demasiado normal, de seguro para todos los vilumet era demasiado normal…

Silencio. Él no emitió palabra durante unos minutos y yo simplemente, no podía hacerlo! Sentía que iba a estallar, pero aún así seguía tragando con desespero. Me sentía parapléjica, pues no podía mover ninguna parte de mi cuerpo a no ser los ojos, que en nada tenían que ver con la alimentación.

A esa altura solo faltaban 5 centímetros de liquido para que el vidón se vaciara. Cerré los ojos e intenté no pensar en nada en particular, intenté alejarme de mi cuerpo, salir de él y dejarlo hacer lo que quisiera, estaba resignada.






----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------





ojala les guste la tercera parte del cap. todavia falta un poco más para que termine... besiiitooooss!!!





disculpen si no posteo en pascha tan seguido como en NE, pero saben que pasa? esta parte de Noche Eyerna es muy importante y necesito darle un poco más de importancia.. bessoos

domingo, 18 de julio de 2010

Your Bloody Side (parte 2)


Disculpen pero no me aguante, estos caps son demasiado interesantes como para no escribirlos rapido... asi q ya que lo terminé lo posteo okis??? aw... todo el Cap Your Bloody Side es muy importante en la nove....ojala los disfruten! besoooos! --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Respiré hondo e intenté no pensar en que mi amado iba a matar para alimentarse, pero no me fue posible, esos pensamientos regresaban una y otra vez a mi. incluso creía sentir yo la sed… esa hambre devorante que causaba la muerte de personas para poder ser saciada. Apreté el almohadón que había entre mis manos. Quería saltar por la ventana y morder al primero que se me cruzara… eso no era normal… a caso tendría yo el síndrome del vampirismo? Ese que tienen algunas personas que se creen vampiros? No, no lo creía… pero podría asegurarlo?

1 hora pasó, la aflicción de mi supuesto vampirismo aún estaba vigente. Había un olor en mi casa que me hacía arder la nariz, era… era… manzana. Enun intento por borrar ese olor cerré la puerta de mi habitación y abrí las ventanas. Quería que el aire corriera y borrara el mal recuerdo de un olor que ponía a mi mente en peligro de una enfermedad un tanto extraña.

A mi favor la naturaleza hizo que Max llegara a los pocos minutos. Estaba como reluciente, pero notaba que acababa de terminar, se relamía los labios con insistencia y repasaba con su lengua el relieve de sus caninos como para constatar que no estaban en su tamaño habitual, en el tamaño de su especie. Me miró a los ojos, los suyos de un tinte bordo oscuro…

- Max… creo que me estoy volviendo loca… que estar cerca de ustedes me está afectando… - balbucee intentando obviar que todo su cuerpo olía delicioso – pero… pero…
- Camila estás pálida… - me interrumpió abriendo grandes los ojos y arrodillándose junto a mi, pues me había quedado hecha un ovillo en una esquina de mi habitación – y fría… - musitó tocándome, pero su tacto ya no me parecía tan frío, más bien… casi a la misma temperatura.
- Max… creo… creo… estoy loca… quiero, quiero… ugh… - mi voz balbuceante se frenó ante la triste verdad, una verdad que susurré en el más infinito de los silencios – Max… tengo sed.

Su mirada horrorizada se clavó en mis facciones, que ante la presión comenzó a soltar lagrimas. Mis lagrimas caían hasta el suelo… desintegrando las primeras capas de la madera?! Si… eso hacían. Me horroricé aun más y busqué el refugio de sus brazos de manera desesperada. Él me acogió en sus brazos mientras el miedo me iba carcomiendo… sentía el sonido de la ropa desintegrarse al contacto con mis lagrimas… me molestaba ese sonido.

- Camila… camila… camila… escuchame por dios?! – Maximo tomo mi rostro entre sus manos y me obligó a verlo – abre la boca, mi amor… por favor abre la boca!

Aun seguía llorando, pero hice un esfuerzo y cedí, entreabrí los labios, pero eso a Max no le alcanzaba, sus dedos hicieron algo asi como una palanca y abrieron mi boca al máximo posible a mis mandíbulas. Miró horrorizado y luego soltó mi boca y me abrazó con fuerza, dominado por un extraño miedo.

-max…? – le pregunté, tenía mucho miedo.
- camila.. tengo que hacerte unas preguntas… contéstame con la verdad… alguna vez en tu vida te cruzaste con otro como nosotros?
- no… nunca. – contesté tragándome las lagrimas.
- es la primera vez que te pasa algo asi?

Me lo quede pensando… si, definitivamente era la primera vez, anteriormente había sentido extraños olores y a veces mas fuerza de la normal… pero nada muy raro.

- Contéstame! – Maximo tampoco sabía que hacer… el también estaba dominado por el miedo
- No.. no nada igual… a veces olores que los demás no sentían, tal vez un buen oido alguna vez o un poco de fuerza más de lo normal… no es nada malo o si?
- Y… algo asi como… no sé, algo que los demás no puedan hacer y tu si?
- Algo asi como un don?
- Si… eso mi amor, eso…

Recordé enseguida mi extraña cualidad para dominar a los demás.

- Si.. de eso si hay algo… desde que tuve el accidente, desde que tengo 8 de alguna forma pueda hacer que las personas hagan lo que quiero por mi… como si las controlara… pero solo sirve con personas sin mucho cerebro.. con los demás es mas difícil, solo consigo que digan lo que quiero que digan… solo eso.

En cuanto dije la ultima palabra Max pareció descomponerse, se apolló en mi hombro y respiró con dificultad…

- Es eso cierto? No me estás mintiendo verdad?
- No… es verdad, lo juro Max lo juro… - gemí ovillada contra su pecho.
- Entonces… entonces… - balbuceó – eres… casi como nosotros…

…casi como nosotros… esas palabras claves fueron determinantes por el resto de mi existencia, muchas veces me trajeron problemas y otras tantas beneficios, pero siempre fueron más problemas que otra cosa.

- Casi como ustedes? – al principio no lo entendía, no veía la conexión – qué tengo yo que ver con…
- No puedo explicártelo, tienes que verlo tu… - susurró soltándome – mírate al espejo por favor no grites…

Sus ultimas palabras me asustaron un poco, pero aún así tomé valor y me levanté. Con pasos sutiles y tal vez demasiado silenciosos me desplace hasta el baño, ahí estaba el espejo más grande. Cerré los ojos en cuanto estuve frente al espejo y luego de un minuto los abrí de a poco, al principio nada estaba claro pues tenía los ojos muy cerrados, pero cando los abrí del todo ahogué un grito de puro pavor…

Mi piel era pálida, demasiado pálida… lo que hacía que mi cabello castaño y despeinado pareciera mucho más oscuro. Mis ojos color miel lucían un tanto refulgentes, como si en la oscuridad tuvieran un extraño brillo fluorecente. Mis labios carnosos estaban palidos y de apariencia fría, los despegué para ver que era lo raro que veía Max en mi boca y ahogué otro grito… un par de colmillos blancos y relucientes se asomaron. Eran largos, tal vaz el largo como el doble de los de un humano. Eran puntiagudos y de apariencia filosa, me acerqué más al espejo para verlos mejor, eran aterradores… pero fascinantes. Los repasé con la lengua para sentir su relieve, era un tanto divertido hacerlo a decir verdad…

Aun estaba sin creerlo cuando salí del baño y volví junto a Max, seguía relamiendo mis caninos un tanto facsinada, pero sin olvidar la cuota de miedo que tenía antes…

- No me digas que ya adoptaste la mala costumbre de relamerte los dientes… - susurró Max sentado en el suelo, tal vez demasiado bajo como para que otro lo escuchara…
- Es divertido… - dije en mi defensa, por alguna razón ya me sentía mucho más tranquila, como si ya hubiera aceptado y asimilado esa monstruosidad que había visto frente al espejo.
- Lo sé… a mi me pasa lo mismo, es la costumbre que te queda después de comer…

Me senté a su lado, aún tenía demasiadas preguntas como para estar muy tranquila. Toqué su pierna para llamar su atención, me miró al instante.

- Max… qué es esto? Por qué me pasa? A mi no me mordió ningún vampiro para hacerme esto o si? No fue ninguno de ustedes verdad? Tampoco fuste tu cierto? Y… y esto se pasa verdad? O quedo así por siempre? Dime la verdad si… por favor.

Hizo una pausa y comenzó a contestar todas mis preguntas, una por una:

- Mira kmi… no te mordió ningún vampiro, ni yo, ni juli ni brenda ni cesar ni will… si alguno te hubiera mordido, ya estarás muerta… no se si me explico… veras, la… la saliva, de los de mi especie es como un veneno… a ver, figúrate los dragones de comodo si? Sabes cuales son?

Asentí con la cabeza con rapides.

- Bueno, estos reptiles tienen una saliva llena de bacterias y sirve de veneno para matar a sus presas… esto es algo parecido, pero las bacterias de nuestra saliva no mata, solo no permite que la piel sane y acelera el fluido sanguineo… para ser más claros: supongamos que yo te muerdo en un dedos, la herida nunca sanaría y la sangre seguiría fluyendo hacia la herida, por lo que nunca dejarías de sangrar, por lo menos no hasta que murieras y quedaras… vacia.
- Entiendo… así que si nadie me mordíó… porque soy así?
- Pues… en nuestra especie hay algo… como te explico? Sabes que todos los animales tienen que reproducirse para no acabar con la especie verdad?

Asentí otra vez.

- Bueno… los vampiros también nos reproducimos… pero solo podemos hacerlo con una solo ejemplar, o sea, un vampiro solo puede tener hijos con una vampira en especial… por eso nuestro índice de reproducción es tan bajo, porque los dos compatibles para generar una vida no se encuentran… comprendes? Por ejemplo, Brenda y Cesar son compatibles, por eso tuvieron hijos… en nuestro mundo a este tipo de parejas se les llama gemelos.
- Gemelos? – fruncí el ceño – son algo así como parientes o algo asi…?
- No… - sonrió un tanto divertido – no tienen nada que ver, se les dice gemelos porque tienen que ser de iguales características para que se de la conjunción… en otras palabras, son exactamente iguales, lo que los diferencia es su sexo. En el caso de brenda y Ces, si ella fuera hombre, sería igual a cesar y si cesar fuera mujer, sería igual a brenda… en si son lo mismo, mismo carácter, mismos gustos, mismas ideas, misma forma de pensar… coordinan en todo.
- Ah… pero yo que tengo que ver en eso, no soy vampira asi que no tengo… un… gemelo? Asi se dice no?
- Si, asi se dice… pero sabes, tu tienes mucho que ver, porque hay ciertos casos… muy extraños en nuestro mundo, donde un vampiro del sexo que sea se engemela de un humano o humana. Los casos son muy extraños, porque a veces uno de los 2 muere antes de encontrarse y entonces el otro muere… porque ninguno de los 2 puede vivir si su gemelo muere… es una cuestión sentimental, pero de fondo muy lógica y natural, si el único que puede reproducirse contigo muere, cual es el sentido útil de tu existencia?
- Eso es cruel…
- Si, pero no lo has visto ya en algunas especies de animales? Por ejemplo, hay 2 pajaritos que son pareja, si uno muere, de seguro al poco tiempo el otro muera de tristeza o soledad… ha pasado. Hay un promedio de vida después de que tu gemelo muere, es de 7 días, es solo un promedio, porque la mayoría no pasa de las 72 horas sin… suicidarse. – hizo una pausa, mientras que escuchaba mi sed aumentaba, pero quería esperar a que terminara su explicación – a decir verdad no tiene mucho sentido esperar a que se cumplan los 7 dias… porque al final terminas muriendo de tristeza, es trágico y duele mucho más que cualquier tortura… bueno, eso es lo que dicen.
- Osea que yo tengo un gemelo? – pregunté atando cabos con todas sus palabras.
- Si… y tal vez no está contigo porque está esperando a que crescas un poco más… tal vez él aparente 30 años y esté esperando a que tengas su edad… es que lo más probable es que te haya encontrado hace muchos años, tal vez incluso eras tan pequeña que no lo recuerdas, que no recuerdas ese momento… esa es la razón por la que estás así de “transformada” al ser tan igual que tu gemelo, una parte de su alma vive dentro de tu cuerpo y una de la tuya dentro del suyo… esa parte de él se manifiesta en cada humano de forma diferente, en tu caso evolucionó en el aspecto más… básico, los vampiros tenemos tres bases: salvajismo, sed e instinto. Salvajismo tienes, aceptémoslo, se te nota a leguas… sed, ya lo sabemos que también e instinto… también, supongo que lo tienes, aunque todavía no lo he visto… no me malinterpretes, la sed es normal en cualquiera y el salvajismo es… bueno, te lo veo en los ojos y te queda lindo.

Ahí si me quedé un tanto helada, no por lo de las 3 bases vampíricas porque eso no me había llamado tanto la atención, lo siguiente me preocupaba mucho más: entonces, Max no era mi gemelo? No era el indicado? Porque si mi gemelo era otro… el indicado no sería Máximo, sino mi gemelo en cuestión? Se me calló el alma a los pies, no creía que pudiera querer más a otra persona de lo que quería a Max.

- Pero… pero… entonces, no… no eres tu? – balbucee en voz inaudible, por alguna razón eso me daba un tanto de vergüenza –

Hizo una pausa, como pensando algo, meditándolo.

- No… no mi amor… yo no soy tu gemelo.
- No? Como estás tan seguro…?
- Dicen… dicen que cuando te engemelas de alguien, es como… como si supieras que desde ese día tu vida va ha ser genial, como si… no se, es algo único que no puede describirse… solo… solo sabes que es el o la indicada. – respiro hondo – y yo lo siento, pero no sentí nada a algo parecido a eso cuando te vi ese día en la puerta de tu casa…
- Ah… bueno, si es por eso, yo tampoco… pero no entiendo, por qeé entonces puedo amarte tanto?

Rió un poco como melancólico, como si no fuera la primera vez que le decían eso.

- Mi amor, que tengas gemelo no te impide amar a otros hombres… claro, siempre vas a preferirlo a tu gemelo, es lógico, pero puedes amar a otros… y si me amas a mi te lo agradezco, porque yo también te amo sabes?

Le sonreí y me acerqué para besarlo pero me freno empujándome levemente hacia atás, un tanto ofendida fruncí el ceño.

- No te me enojes nena, pero créeme que no es nada agradable besar a alguien con colmillos… es doloroso, lastima…
- Ah… - esa excusa me pareció razonable – max… tengo sed… todavía parece que me deshidratara… me traes agua?
- No… nena, eres mitad vampireza así que solo calmas esa sed con sangre, aunque no te guste tendrás que beber, y si sigues asá, bastante seguido…
- Eh? No hablas enserio…
- Muy enserio, ahora mismo vas a beber… o de seguro serás capas de matar a tu madre para vaciarla… con esos colmillos eres peligrosa, aunque no te guste tendrás que aceptarlo, desde ahora que te revelaste… eres una ascecina.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
bueno, de ultimo momento acabo de decidir que el cap. Your Bloody Side tendra algunas partes más... por lo menos 2 más... es un cap largo y muy importante... besos chikis!

sábado, 17 de julio de 2010

Your Bloody Side... (parte 1)


- muchas gracias… no tienes idea de lo bien que me ha hecho hablar contigo…

me giré y comencé a caminar, el viejito tenía toda la razón, no podía sufrir así por uno que era probable que no se lo mereciera… pero yo deseaba con todo el corazón que si lo hiciera! Que si se lo mereciera… porque el viejito había dejado varios bachen en blanco en esa historia… y si el chico en cuestión si fuera el indicado? Estaría bien sufrir entonces? Y si era el indicado y la edad los estuviera separando… tenía que sufrir o luchar por estar unidos? Me giré a gran velocidad y volví a sentarme en el banco junto al viejito…

- tengo unas dudas que no quedaron nada claras… y si el chico en cuestión si fuera el indicado? Estaría bien sufrir entonces? Y si era el indicado y la edad los estuviera separando… tenía que sufrir o luchar por estar unidos? – a medida que lo largaba todo la velocidad de mis palabras aumentaba. Respiré cuando hube terminado.

El viejito me miró de refilón.

- Bueno… para casos puntuales no tengo respuestas niña… por mi experiencia propia, n estoy capacitado para aconsejarte… yo n tuve ningún problema para estar con mi Irene…

Lo quedé mirando con los ojos bien abiertos.

- Ese es el gran consejo? Mi gran solución?
- No… porque no hay solución, eso tendrás que averiguarlo tu sobre la marcha.

Estaba verdaderamente indignada con el personaje ochentero en cuestión. Me levanté molesta y le susurré: gracias… luego seguí hasta mi casa y pasé el resto de la mañana pensando la forma en la que seguiría con esa historia… era de lo más complicada. Hacía las 3 de la tarde sonó mi celular… Max, me resistí al primer llamado sin atender, pero cuando llamó por segunda vez no me quedó otra que atender.

- Amor… hola! – parecía un tanto atómico – puedo verte hoy? Espera espera… ya estás en tu casa?! Creí… creí… CREÍ QUE LA IBAS A CUBRIR A JULIETA CON JEAN!
- Ah… así que tu estás al tanto?
- Pero claro! Yo los persuadí de ratearse!
- Ahh… ahora lo entiendo – asentí, luego continué – Max, pues resulta que yo también me ratee sabes?
- QUE HICISTE QUÉ?! – gritó del otro lado de la línea.
- Lo que oiste… no estaba con el humor… pero descuida, Julieta está cubierta.
- NO NO NO! – protestó – NO ESTÁ BIEN QUE FALTES A CLASES PORQUE SI! LA EDUCACIÓN ES LO PRIMERO!
- Pero Max… acabas de decir que fomentaste que Julieta se rateara!
- LO QUE DIJE O NO DIJE NO VIENE AL CASO! EN LA VIDA TENGO MUCHAS FUNCIONES: CUBRIR A JULIETA, MOLESTAR A WILL, PASARLA BIEN Y, LO MÁS IMPORTANTE, NO PERMITIR QUE TE DESCARRILES!! PORQUE TE AMO ME ENTENDISTE?! – hizo una pausa donde sentí su respiración, como intentando calmarse. – ahora… tranquilízate un poco y pensemos… tenemos que hablar de tu actitud… voy para alla.
- Máximo! Sos vos el que grita no yo! De mi actitud?! Si es por eso no vengas ok? Y si de verdad me amaras por lo menos entenderías una pisca de lo que estoy pasando… ME ENTENDISTE?!

Le corté, así me ponía de malas.

Me llevé las manos al rostro, no soportaba esa actitud de él en ese momento, estaba insegura , tanto que ni siquiera había podido disfrutar de su primer “Te Amo”.



En cuanto lo vi cruzar el umbral de mi habitación sentí todas las ganas de lanzarme a la seguridad de sus brazos aunque hacía pocos minutos me hubiera enojado tanto con él. Me sentía totalmente insegura y sus caricias eran el mejor consuelo para eso. Me miró con una sonrisa pero al instante cambió el semblante y se abalanzó a donde yo estaba. Sus brazos me apretaron contra su cuerpo, como se las ingeniaba para saber que estaba mal con solo mirarme?

- Qué te pasó mi amor? – sus labios besaron mi rostro una y otra vez como intentando desprender de mi piel la aflicción – sé que me pasé un poco recién… pero es porque te quiero y ya sabes que soy un poco histérico verdad? Y perdóname por no entenderte del todo… sé que tendría que intentarlo, pero no lo he hecho aun…
- No te preocupes…- negué cerrando los ojos y undiendo mi rostro en su hombro
- No me mientas… - dijo besando mi cuello – o sino tendré que aplicar la terapia de las cosquillas y no va a gustarte…

Me mantuve callada y apretada contra su cuerpo, no quería hablar ni decir nada, solo quería estar ahí. Me tomó entre sus brazos y me alzo en vilo. Sus pasos vacilantes se dirigieron a la cama y me recostaron en ella. Lo tironee hacia a mi, no soportaba tenerlo lejos, sentía que se me escapaba de las manos y que no conseguiría atraparlo más. Se tumbó a mi lado y su brazo derecho rodeo mi cintura atrayéndome más hacia él. No opuse resistencia aunque me incomodó un poco cuando su mano izquierda levanto mi mentón para que lo mirara a los ojos. Me miró por largo rato, analizó mi expresión con lentitud, parecía entender como me estaba sintiendo…

Se adelantó un poco y besó mis labios dulcemente, se separaron nuestras bocas y aun con las cabezas unidas susurró en el silencio:

- Yo jamás… nunca, nunca jugaría contigo así! Sé que esto es un poco raro pero de verdad me haces sentir bien… no sé, es que te quiero mucho y cuando me abrazas… no sé, solo me da la impresión de que nada me puede pasar, nada me puede poner triste ni nada por el estilo… - sus labios rosaron los míos, pero yo estaba bloqueada por la emoción. Tal vez él no había sido poético ni nada por el estilo, pero era justo lo que quería escuchar. – y… si soy un poco bipolar es porque te amo… y yo… yo siento que debo protegerte de todo, siempre y no es taaan así como debe ser… y quiero que sepas que si me enojo es porque soy terco, muy terco y orgulloso, pero a los minutos se me pasa… lo juro! Así que no te enojes conmigo si? No te pongas triste por eso por favor…

Lo abracé con fuerza a la vez que una sonrisa surcaba mi rostro. El olor de su cuello me choco de lleno en la nariz y por un momento quede embobada por su aroma, pero al instante se me paso levemente y pude ser un poco más conciente.

- Gracias… - susurré en su oido – por ser así conmigo…
- Te lo mereces nena, te lo mereces…

En ese momento recordé las palabras del viejo “…el día que encuentres a ese que de verdad te quiera, te respete y entienda todo lo que eres, ese día sabrás lo que de verdad es el amor…” acaso yo tenía tanta suerte? Lo amaba, de eso estaba más que segura, lo que sentía no se asemejaba a nada que hubiera sentido antes, era como estar completa y desbordante, como si fuera algo intocable mientras estuviera a su lado…

- En que piensas? – preguntó haciendo extraños moñitos con un mechón de mi pelo y desenredándolos con cuidado luego.

Te amo… , pensé, pero a decir verdad tenía mucho miedo de confesárselo.

- En nada… y vos? – soplé un mechón de cabello mio que me impedía la vista.

Max rió un poco frente a esto y lo retiró por mi, luego tomo mi rostro entre sus manos y lo miré, bien sabía que ese gesto no me gustaba nada. Sonrió como disculpándose y sus manos se enredaron en mi pelo. Me tironeó un poco para acercarme a él con la intención de besarme, pero era tanta mi desesperación por su piel que me lancé, besándolo de prepo y enredando mis brazos en su cuello, me gustaba tocar las nacientes del pelo en la nuca mientras nos besábamos.

Luego de un rato su voz repicó otra vez en mis oídos.

- Cami… amor, es que… sabes, yo tengo mis necesidades y… - parecía muy avergonzado

No entendía q que se refería, aunque mi mente perturbada me guiaba por sendas a las que no quería llegar… Max no podía estar pidiendo ESO de mi o si? No… no después de todo lo que me dijo.

- Es que… es que… quiero tu... ehmm… tu me entiendes verdad?? – preguntó poniéndose cada vez más nervioso .
- mi QUÉ máximo? – pregunté en tono serio escrutando su rostro.
- Ehmm… eh… esto es muy… ehhh… es vergonzoso amor… ehmm.. ugh.. como te explico… quiero ESO…
- ESO QUÉ MAXIMO?! – estaba en verdad ofendida, tan poco tiempo y ya quería ESO?!
- Es que… es que… ughh! Tengo sed!!
- SED?!
- Si.. sed… - escondió su rostro debajo de mi almohada – soy lamentable, lo sé.. ni me lo digas.

Una oleada de alivió me recorrió.

- Ah… bueno, quieres… beber? – me acerqué a su rostro a mi cuello – no me cuesta nada…
- NO! – gritó horrorizado, tanto , que para alejarse se tiró de la cama para abajo y calló al suelo con un sonido zordo. Se arrastró por el piso mientras yo lo miraba sin enteder nada… si quería mi sangre, porque no la tomaba? Yo se la estaba regalando…
- Max que pasa? No me molesta… de verdad.
- NO, NO LO DIGAS… NO QUIERO ESO NO QUIERO ESO!
- Pero acabas de decir que…
- NO, QUE LA QUIERO, LA QUIERO… PERO NO VOY A LASTIMARTE ASI! NUNCA, NI UN RASPÓN DE NADA… NO
- Pero Max… la piel sana tonto… - le dije con una sonrisa – ahora ven... no me importa.
- NO… NO… NO… las mordidas no sanan camila! Tengo que… tengo que… en un rato vuelvo… si, si, si… eso… - salió a tropezones de la habitación y haciendo gran ruido.

O era muy pamentero, o de verdad se estaba muriendo de hambre… cualquiera de las 2 opciones me puso los pelos de punta. La primera, porque ningún hombre de verdad hacia tanto pamento por nada y la segunda porque… bueno… había que decirlo… una persona no volvería a su casa ese día, jamás volveria.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
okis, aqui les dejo el capi... puede que no les guste la idea, pero les vilumet beben gente, porque no pueden comer otra cosa... acostubrense pliss y hagan tripas corazon... gracias chikis!

lunes, 12 de julio de 2010

Cap: No Tienes Idea (parte 2)

- No sabes lo que paso!! Es… INCREIBLE!
- Que?!
- ME VOY A RATEAR! – exclamó contenta
- Ratear…? Osea… seguro que te vas a ratear, del ratear de faltar a clases?
- SII! Eso mismo, exactamente… lo que pasa es que… viste ese chico que está alla? – señaló un muro en la cuadra de enfrente, era alto con un poco de barbita y el pelo castaño oscuro, parecido al de max.
- Si… es… candente… pero un poco grande para voz no? Digo.. parece de 18 por lo menos.
- 19 – aclaró – es… como yo, vampiro. Es el… el amigo de un primo del hijo de un amigo de mamá… está de vacaciones con el hijo del amigo de mamá… vinieron a casa y… bueno, hay que disfrutarlo mientras tanto.

Lo miró y le guiño un ojo, este, desde la acera de enfrente sonrió.

- Bueno, necesito que me cubras… okis?
- Ehmm… si, haré lo posible…
- Y LO IMPOSIBLE TAMBIÉN!
- Si… está bien. Will tampoco lo sabe no?
- NO!
- Okis… pero me debes una eh?! Jaja
- Ehmm… vamos, no te hagas la tonta que te vivo cubriendo a vos… - me mandó esa indirecta y quedé helada – ya… sabes que no me importa, hasta me alegro de cubrirte…es divertido. Además asi max me deberá una y eso con él siempre es muy conveniente.
- Ahh… mira. Pero no entiendo... – negué lo mejor que pude, aunque debo decir q no fue suficiente. Con ella nunca era suficiente.
- No te hagas la tonta que muy bien sabes que lo sabes… ademas, cuál es el problema?! Dimelo! Él es hermoso, él sabe que tu también lo eres y se gustan…qué más pides? Hasta yo querría uno como Max… pero por ahora tengo a Jean… asi que no me quejo.
- Asi que… solo… lo aceptas tan facil? – me costaba creerlo en verdad, estaba aturdida.
- Ee… Si. Me pone feliz que por fin Máximo se defina por una que a mi si me cae bien… ya no tendré que darles salida por él.
- Osea que literalmente estropeas todas sus relaciones? – eso si que era egoísta de su parte.
- NO! Solo… digamos que lo persuado, aunque es él a veces el que les da salida con rapides… digamos que por ahora no ha habido una que realmente él haya querido encerio…

La miré con una especie de temor reflejado en mi rostro… y si yo solo era una más? Y si era un juego…? Si todo era un perverso juego? Tragué con dificultad mientras el miedo me iba carcomiendo por dentro. Y si… y si…

- Kmi estás bien? – Julieta frunció el ceño y se acercó más a mi.
- S-s-si… - mascullé.

Y si… y si… y si él solo jugaba con mi inocencia, porque yo podía ser muchas cosas pero todo lo que yo pudiera ser, él lo era miles de veces más. Era ilógico, pudiendo tener a todas las que quisiera aun así estaba conmigo y al parecer eso le bastaba. Ni siquiera yo me hubiera preferido, pero él si. No entendía que veía en mi, que potencial podía tener yo como para competir con tantas otras, pero tal vez le agradaba que de alguna forma siempre sabía lo que esperaba de mi, lo que quería… lo entendía.

De alguna forma eso me dejaba un poco más tranquila, siempre esperaba que cuando lo abrazara él sintiera lo mismo que yo sentía cuando me envolvía en sus brazos: seguridad, que tuviera esa sensación de que pasara lo que pasara yo siempre estaría ahí para él…

Aun así, la inseguridad seguía carcomiéndome, me sentía mal, como atropellada por un avión de guerra.

- Camila… no quieres… venir con nosotros? – preguntó ella con la preocupación plantada en el rostro.
- N-n-no… solo… necesito pensar. – no quería ir y enfrentarme a las clases, las cuales ya habían comenzado, pero debía hacerlo, no podía fallarle a Juli.
- Y si… porque no… porque no piensas en, no se, algún lado… no importa, no vayas a clases…
- Pero y tu y… él? – no recordaba su nombre con exactitud.
- No lo sé… podemos decir que nos rateamos juntas y que fuimos a… no se, al shopping? Aunque yo me vaya por mi lado con Jean y vos vuelvas a tu casa más tarde cuando tu madre vaya a trabajar
- Si… es buena idea. – acepté intentando aflojar los ceñidos que estaban los musculos de mi frente.
- Okis… quieres, contarme que te pone mal? Jean puede esperar un poco más… al final, estaré todo el día para él no?
- No… después hablamos, ahora anda y disfruta de ese… vampiro fachero por mi y por todas las chicas que puedas…
- Gracias amiga… - susurró y me abrazó para darme ánimos, aprecié mucho ese gesto de su parte.

Me miró comprensiva y se fue con paso calmado. La observé unos momentos y luego pensé a donde ir, mamá no entraba al trabajo hasta las 9:00 y eran en ese momento las 8:25. No tendría que esperar mucho, por lo que caminé con pasos vacilantes hasta la plaza más cercana y me senté ahí a pensar en que hacer, como seguir y como quitarme esa inseguridad de arriba.

Un señor de unos 85 años me vió fijamente durante unos minutos, de seguro veía la callada aflicción de mis ojos, deduciendo de mil formas lo que hacía en esa plaza a esa hora tan temprana de la mañana. De repente se levantó ayudado de su bastón y se acercó hasta sentarse a mi lado en el pequeño muro de piedras y cemento. Me miró un segundo y luego comenzó a hablar, habló sobre su vida y me contó muchas anécdotas de su adolecsencia, sin que yo lo hubiera pedido, esa hombre que bien podría haber sido mi abuelo consiguió apartar de mi los problemas un tanto.

Aunque no pronuncié palabra, presté mucha atención a sus palabras. Había nascido en Italia y de joven había migrado a América, primero a cuba, luego Bolivia y por ultimo Uruguay, donde se había establecido y donde un tiempo después conoció a la que sería su esposa y madre de sus hijos, abuela de sus nietos. Me contó que su mujer se había llamado Irene, pero que había muerto hacía y muchos años. Por ella había sentido un amor inmenso, según él aun lo sentía, pues no pasaba día que no recordara su alegre sonrisa que siempre lo hacía sentir bien y que como la mejor de las primaveras alegraba todos sus días…

Hizo una pausa. Le presté mucha atención a su rostro zurcado de arrugas y que se había curtido con el paso de los años.

- No vale la pena sufrir de esa forma por una persona que no te merece, pues el día que encuentres a ese que de verdad te quiera, te respete y entienda todo lo que eres, ese día sabrás lo que de verdad es el amor… - su voz flaqueó por unos segundos y se la aclaró mientras yo pasmada lo miraba con los ojos bien abiertos – puede que pase tiempo antes que encuentres a la persona indicada, puede que tengas que pasar por muchos que no te merezcan, pero al final, todos encontramos a ese que de verdad nos ama… y cuando se va, no se siente pena porque sabes que esa persona siempre vivirá en tu corazón… - terminó de hablar y me sonrió a la vez que con una mano acarició mi cabeza despeinándome un poco. – así que no sufras más pequeña y levantate, ve y disfruta de tu juventud, porque nunca más serás así de bella y así de joven!

Me dio un leve empujó para que me levantara y así lo hice, lo miré con una sonrisa y le agradecí, con mi voz y con mi alma…

- muchas gracias… no tienes idea de o bien que me ha hecho hablar contigo…

miércoles, 7 de julio de 2010

no tienes idea... (parte 1)

Lo pensé un poco… no sabía que pedir, pues no sabía que podía haber en la heladera.

- Ehhh… café con leche? – pregunté indesiza con el ceño levemente fruncido
- Batido? – preguntó la mujer con una sonrisa mientras continuaba con sus deberes
- Si, por favor…

Desayunamos en el comedor y después cada uno se fue a sus respectivos deberes… Julieta y yo llevamos los platos sucios a la cocina y los lavamos…

3 semanas después….

La alarma sonó como todos los días de mi vida, lo que me provocó histeria, yo solo quería ser adulto para que no sonara el despertador a esa hora.

Rechiné los dientes y contra mi voluntad tome fuerza de no se donde y me levanté, el frío me caló como cuchillos… bueno, como cuchillos no, eso sería muy exagerado de mi parte, pero si puedo decir q me caló como escarbadientes.

Me vestí sin mucha prisa, aunque sabía que luego tendría que correr para alcanzar el liceo a tiempo, ciertamente a esa altura no me importaba, las cosas en mi vida se perfilaban muy confusas complicadas, pero por el momento era muy feliz, tal vez convenga que explique el motivo de mi felicidad, pero la verdad eran muchas cosas juntas: los problemas con mis amigas habían desaparecido, aunque ya no hablaba con ellas, por lo menos no nos peleábamos; will se estaba alejando de a poco de mi, lo que de alguna forma me ponía más tranquila porque en ese momento solo estaba para una persona: Max. Si, no sé como pasó, pero de un momento a otro se tornó lo más importante, muchas veces me sentía aplacada por su edad… no por la que tenia, sino por la que aparentaba, sabía demasiado bien que él era muy grande para mi, pero solo me bastaba con ver su sonrisa para olvidar este pequeño detalle.

Lo nuestro era de lo más secreto, ni siquiera Julieta tenía idea de nada, aunque a decir verdad sospechaba que si lo sabía… por su parte mi amiga no nos delataba o nada por el estilo, supongo que lo aceptaba de buena gana.

Para terminar de vestirme me puse una campera que extrañamente tenía olor a Maximo. La oli con los ojos cerrados para recordar mejor su aroma y luego me la quité, ciertamente no podía usar nada que tuviera su olor, o will fácilmente se daría cuenta.

Tomé mi desayuno y me lavé los dientes, luego saludé a mamá y salí derecho al ascensor, por lo general nadie se subía en él a esa hora, así que me sorprendí bastante cuando un adolecente que no había visto antes entró conmigo a ascensor, tenía el cabello enrulado y sedoso de un color negro profundo, la piel palida y ojos fuccias, los más fuccias que jamás hubiera visto… Maximo. Lo reconocería al instante, siempre me sorprendía llegando de improviso luciendo como adolecsentes un poco mas grandes que yo.

- Hola amor… - me saludó con su voz inconfundible.

Sus manos tomaron mi rostro más inclinadas sobre la nuca y se inclinó sobre mi rostro. Sus labios besaron los míos con suavidad. Sus besos sabían a gloria. Esas eran las palabras exactas. Lo separé de mi para ver sus ojos, que me contaban tantas cosas…

- Buen día max… - susurré dejando caer mi cabeza sobre su pecho.
- Te extraño mucho… - masculló él abrazandome – cuando podrás venir a casa?
- No lo sé, son ustedes los que tienen que invitarme, además no tiene sentido max… piénsalo un poco si? La idea es que no sepan…
- Aghhh… odio que pienses en todo…. Es detestable que me cortes la ilusión…

“siempre quejándose…” , pensé sofocando una pequeña risa.

El ascensor se sacudió un poco pues habíamos llegado, nos separamos y nos miramos con una sonrisa complice. Cada uno se fue por su lado, por mi parte me sentía feliz de haberlo visto, y tenía la impresión de que él sentía lo mismo…

Con respecto a los cazadores… no había cambiado mucho la situación, al alejarme de will las aguas se apaciguaron y esteban dejo de estar tan alerta, en especial después del cachetaso… ni yo podía creer que se hubiera tragado ese cuento… pero al parecer todo estaba tranquilo… por el momento. Si bien me había acercado un poco a Esteban fue en una onda amigos, pero por el momento tenía todo detenido, Max ocupaba la mayoría de mi tiempo, no importaba si él estaba o no donde yo estuviera, pero siempre divagaba y de alguna forma todo me lo recordaba, lo que me ponía tonta y no adelantaba la situación…. Todo estaba paralizado.

Con respecto a lo demás, todo seguía normal… si es que se le podía llamar normalidad en lo que se había transformado mi vida,,, mi mejor amiga era vampireza, mi chico tenía 2525 años y mi famoso amor no correspondido resultó ser un cazador de vampiros… una vida cotidiana de lo más normal, en ese momento me pregunté que diría papá de todo esto… pero solo me imagine al zorro de Dora la Exploradora diciendo: OH RAYOOOOOS!

Me faltaban solo 2 cuadras para entrar al liceo, cuando a los 50 metros divisé a Julieta que parecía esperarme en un pequeño muro sentada. Apreté el paso para llegar más rápido junto a ella.

- Hola!!! – me abrazó como si no nos hubiéramos visto en meses.
- Hola!!!! porque tanta emoción?! – pregunté siguiendo sus trotes, no le pretendía cortar la ilusión
- No sabes lo que paso!! Es… INCREIBLE!


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

okis, aca les dejo la mitad del cap, la otra mitad la escribo despues, acabo de llegar de salto y cuando entre al blog se notaba la rabia que tienen... :( como sea, ojala les haya gustado.

jueves, 1 de julio de 2010

hola chikiiiss!ª!!!! cmo estan?!?! espero q bien, aca ando yo disfrutando de mis vacaciones, solo qeria avisar que estoy en salto, y que les aviso recien ahora porque no habia podido encontrar computadora con internet hasta ahora... ok, hasta despues del 9 de julio no voy a poder publicar ok??? no se me enojen okis? bueno, ya q estoy les cuento... mi tio me va a regalar en sk8 (skate)!!!!!!!! no lo puedo creer! ufff... toy muy emocionada! mi propia tabla! (L)(L)(L)(L)(L)(L) aww... no puedo esperar a q me la de en mis manitos aww... q amor... bueno, ehhh piore colores con el sk8... besitos, que la pasen lindo en sus vacas!

martes, 22 de junio de 2010

no está bien...

Mi mentón apollado en su hombro lo sentía un poco entumecido por el frío, estábamos en principios de invierno, y entre sus brazos el frío no era un lindo consuelo. Respiré hondo para disimular el castañeo de mis dientes. Sentía su piel un tanto pegajosa, por lo que recordé la herida y recordé, como quien no quiere la cosa, que mi mejilla estaba recostada sobre la suya, sobre la que estaba lastimada. Lo tomé por los hombros y nos separé para verlo mejor. Su mejilla estaba toda rojita de sangre, teníamos que limpiar eso…

- Tienes que limpiar esa herida Max… - mascullé tomando su rostro para verlo mejor.
- Si… lo sé. – intentó liberar su rostro pero no se lo permití, había algo bastante raro en su mejilla… - Julieta va a pensar cualquier cosa… de seguro se cree que te mordí y eso no es cierto.
- Por qué me…? – luego lo pensé mejor, era lógico que quisiera hacerse el chupasangre conmigo – ahh… claro.
- Vamos al baño… - masculló tomando impulso para levantarse.



Él se sentó en el borde de la bañera mientras yo me inclinaba sobre su rostro para limpiar su rostro con una gacita mojada en agua oxigenada, yo había insistido en desinfectar la lastimadura y él se había negado, aunque al final terminó por consentirme. Con suavidad deslicé la gaza mojada por su mejilla mientras pensaba que no era la primera vez que le daba una cachetada a un vampiro… will ya había pasado por eso y ni siquiera lo había sentido, no entendía como había logrado tener tanta fuerza para poder lastimarlo, para poder traspasar esa piel tan resistente, porque la otra opción sería que la piel de Máximo fuera más humana, más sensible, más débil… pero no, eso sería imposible porque era un vampiro noble… uno de las más puros y fuertes que había, no podía ser tan débil.

- Estaría bueno que cambiaras la gaza, porque esa ya está toda manchada… - recomendó él con tono extrañado.

Di respingo, estaba tan fundida pensando que no había notado que estaba higienizando el mismo lugar desde hacía varios minutos. Tomé otra gaza limpia y la mojé en agua oxigenada, luego limpié el resto de su rostro notando con un poco de horror que no estaba lastimado… solo tenía 4 líneas rosadas curvas… nada más.

- Cómo puede ser posible…? – pregunté frunciendo el ceño.
- Qué cosa? – preguntó él frunciendo el ceño levemente.
- No… no… donde están? – acerqué mi rostro a su mejilla al punto que mi nariz rozaba su piel.
- Que cosa? Nena… me estás asustando…
- Pero… las… las… las heridas…?

Se separó bruscamente de mi y me miró como si estuviera loca.

- Sos o te haces? Ya sanaron… que onda? – dijo con el ceño fruncido
- Como que ya sanaron…?
- Acaso no sabías que la piel de los vampiros se regenera con más rapidés que la de los humanos?
- No… - mascullé con las mejillas encendidas de la vergüenza, como era posible que pudiera saber algo así? Nunca nadie me lo había dicho… me sentía analfabeta de todas formas.
- No me mires así, no es tu culpa… - me consoló con una sonrisa – si ninguno te lo dijo fue porque son muy estúpidos… ok?

Asentí con la cabeza mientras su tierna sonrisa me tranquilizaba. Se levantó, pues su rostro ya estaba limpio otra vez.

- Limpiemos esto nena… - sus manos se ubicaron a cada lado de mi cintura y me elevaron en el aire hasta situarme sentada en la pequeña mesada de mármol del baño, así era casi de su altura, lo que me parecía bastante reconfortante. – tienes la cara toda roja…

Me limpió el rostro con la manga de su camisa, que antes la había mojado con agua del grifo. El cuidados con la que limpiaba mi rostro era demasiada como para hacerme pensar que en verdad se preocupaba por mi, pero no lo sabía con seguridad. Tal vez era su sonrisa que quemaba mi interior, o su mirada que hacia arder cada lugar de mi cuerpo donde se posara… pero definitivamente, ese hombre tenía algo… algo en su rostro que me lo hacia familiar, como si nuestras células se reconocieran mutuamente y a eso se debiera la electricidad que sentía cuando me tocaba…

- Y ya está… - masculló sonriendo complaciente, él tenía una sonrisa eterna… una que simplemente, no se borraba. Eso me encantaba. – vamos a sacar estas manchas… - posó su mano sobre mi hombro con suavidad y grande fue mi sorpresa cuando los manchones rojos sangre de mi ropa se fueron achicando y pronto desapareciendo. A la vez, podía notar como algunos manchones aparecían en su camisa.
- Como…? – farfullé con voz inaudible, claro q era lo suficientemente alto como para que él lo escuchara.
- Yo puedo transformar la materia, la puedo cambiar, agrandar o mover de lugar, pero no puedo eliminarla… comprendes?

El mejor profesor que una pueda pedir… , pensé mientras asentía con la cabeza.

- Es muy genial tener una habilidad como esa… es muy cool… - comentó sorbiendo la nariz por alguna razón y alejándose unos pasos hasta un pequeño mueble.

Recordé mis enigmáticos dones mentales cuando él mencionó lo ultimo, tenía razón, era muy genial, pero perdía gracia cuando no podías usarlo en tu vida diaria, como podía hacer Máx por ejemplo, cambiando las cosas a su antojo… de que me servía a mi controlar la mente de las personas para hacer algo común?

- Si, lo sé… - mascullé sin darme cuenta, confirmando lo dicho por él.
- No, no lo sabes… es imposible. – aclaró riendo y sacando del mueblecito una toalla verde pino. – básicamente, tendrías que ser un vampiro para tener alguna especie de cualidad, lo que es medio bastante imposible, pues ya vemos que sangras, eres débil y hueles rico. Eso nos deja un 0% de posibilidades…

Lo miré de refilón con seriedad, esa era otra de las desgracias de tener un don: nadie cree que en verdad lo tienes. Sus dedos desprendieron los primeros botón es de su camisa y yo simplemente quedé en estado de shock…

- Qué me miras con la boca abierta? – preguntó con el ceño fruncido mientras seguía desprendiendo los malditos botónes.
- Ehmm… - tenía qué inventar algo rápido – qué estás haciendo?!
- Me cambio la camisa… que no ves? No me digas que ahora sos ciega…

Quedé sin palabras… y eso? Qué onda? Desde cuando se sacaba la ropa adelante mío así como así? La camisa blanca quedó en una de sus manos mientras la otra tomaba la toalla y está ultima se iba tornando en una remera de mangas cortas negra con un extraño diseño.

A la mierda… , pensé con estupefacción cuando por accidente se me desviaron los ojos en dirección a su espalda… tatuajes… estaba cubierto de tatuajes. El que sobresalía por sobretodos era el de un dragón con las alas extendidas en actitud amenazante, este ocupaba toda su espala a lo largo y todo a lo ancho en la parte de las alas. Alrededor había varios tatuajes pequeños, algunos mensajes y alguno que otro nombre… se giró un poco, parecía estar posando para mi, pero era solo mi perturbada imaginación claro. Su torso era muy hermoso, pálido y bien delineados los músculos, tanto que daban ganas de tocarlos y sentir su relieve. En el pecho no tenía tatuajes…

- Deja de violarme con la mirada… - me ordenó dándome la espalda y poniéndose la remera – me cohibís…

Giré mi rostro al instante mientras sentía mis mejillas encenderse como nunca. Temblé ligeramente de las ganas de escapar de allí que tenía, no podía creer lo estúpida que había sido… tan boba! TAN BOBA! Me mordí el labio y apreté los ojos bien cerrados por un momento, luego los fui abriendo otra vez con lentitud. Delante de mi rostro, inclinado hacia mi, Máximo me observaba interesadísimo, observando con suma lentitud cada mueca de mi rostro… me puse colorada otra vez.

- Que haces..? – la voz me flaqueó un poco y desee q no se hubiera notado.

Siguió con su mueca estúpida viendo mi rostro por un momento más.


- Estoy viendo como le haces para ser tan linda… - explicó mientras me mirába una vez más. Luego se enderezó y se aproximó a la puerta del baño, que estaba entreabierta. – vamos kmi…

Quedé helada por unos segundos mientras mi mente revivía sus palabras: … Estoy viendo como le haces para ser tan linda… … Estoy viendo como le haces para ser tan linda… … Estoy viendo como le haces para ser tan linda… Luego reaccioné y salté de la mesada para seguirlo hasta donde fuera que me llevara…

El resto de la tarde fue bastante normal, a will lo volví a ver entrada la noche, cuando Julieta se fue a bañar y yo me dispuse a copar el cuarto de él para no aburrirme. Hablamos un rato de su dieta y escuchamos un poco de música, la cosa con will estaba un poco tensa, podía notarlo, puesto que yo no “viajaba en su misma línea”, por decirlo de alguna manera, él era… demasiado… delicado, si, esa era la palabra. Era demasiado delicado para mi propio gusto, demasiado sensible, romantico y dulce. Yo misma me avergonzaba de tener gustos un tanto más brutales que la dulzura que will tenía incorporada. Demasiado modosito.

Dormí en un hermoso cuarto que los Vilumet me habían preparado, se notaba de lejos que era de huéspedes, pues en verdad no había nada hogareño en la habitación, pero me consolaba con el rico olor de las sabanas en las que me envolví para dormir. Desperté relativamente temprano, entré a ducharme y me sorprendí el aroma a Max que se desprendía de mi piel a medida que el agua caliente penetraba en todos mis poros… me vestí con un chupin oscuro, polera color plomo y una campera azul encima, también me puse mis botines rotosos favoritos y bajé a desayunar.

Quedé un poco impresionada cuando entré a la cocina, todos estaban ahí. Se notaba de lejos que eran una familia muy unida. Brenda estaba batiendo a gran velocidad algo en una taza, mientras Cesar, sentado sobre la mesada, leía el diario de ese día. Max estaba sentado en la esquina de la mesada y delante de él Julieta se quejaba, pues max le hacía una trenza cosida y al parecer le tironeaba el pelo. Will estaba parado frente a la heladera mirando hacia adentro sin tener mucha noción de lo que buscaba, lo que me parecía bastante idiota de su parte.

- Hola… - los saludé parada desde la puerta.
- Hola – me saludó juli mientras le daba un codazo a Max pues le había tironeado del pelo
- Buenos días camila… - me saludó Cesar con una sonrisa.
- Hola linda… - Brenda me sonrió maternal – que quieres desayunar?

Lo pensé un poco… no sabía que pedir, pues no sabía que podía haber en la heladera.

- Ehhh… café con leche? – pregunté indesiza con el ceño levemente fruncido
- Batido? – preguntó la mujer con una sonrisa mientras continuaba con sus deberes
- Si, por favor…

------------------------------------------------------------------------------------------------------------

bueno, aca les dejo el kapiiii!!! ojala les guste...
COMENTEN
COMENTEN
COMENTEN
COMENTEN!

porfisporfisporfis!!!